La solidez en la Fe es cambiante y va en directa proporción a los beneficios obtenidos de la Divinidad a lo largo de la vida del individuo.
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martes, 19 de enero de 2016
El Viejo Orden
La manifestación del Universo es puro orden. El orden es también símbolo de cultura y convivencia; una muralla fuerte ante las tendencias disgregadoras que luchan incansablemente por devolver al Universo al original estado de Caos.
jueves, 16 de julio de 2015
Sentencias de Sabiduría en El Corán -VI y VII-
En
El Corán aparte de su gran carga espiritual y emocional existe, como
todos sabemos, una faceta de formación del hombre moral y práctica
que constituye una auténtica guía de auto-ayuda y de comportamiento
para las situaciones que se nos presentan en la vida diaria. Esta es
una humilde selección, posiblemente ni están todas las que son, ni
son todas las que están.
La siguiente Sura es muy clarificadora del contenido de El Corán y no necesita de mucha explicación.
La siguiente Sura es muy clarificadora del contenido de El Corán y no necesita de mucha explicación.
3:7.
Él es Quien te ha revelado la Escritura. Algunas de sus aleyas son
unívocas y constituyen la Escritura Matriz; otras son equívocas.
Los de corazón extraviado siguen las equívocas, por espíritu de
discordia y por ganas de dar la interpretación de ello. Pero nadie
sino Dios conoce la interpretación de ello. Los arraigados en la
Ciencia dicen: «Creemos en ello. Todo procede de nuestro Señor».
Pero no se dejan amonestar sino los dotados de intelecto.
El texto de referencia es la versión castellana de Julio Cortés.
El texto de referencia es la versión castellana de Julio Cortés.
En el Nombre de Dios el Compasivo el Misericordioso
Sura 6 Los
rebaños
6:10. Se
burlaron de enviados que te precedieron, pero los que se burlaban se
vieron cercados por aquello de que se burlaban.
6:17. Si Dios te
aflige con una desgracia, nadie más que Él podrá retirarla. Si te
favorece con un bien... Él es omnipotente.
6:24. ¡Mira
cómo mienten contra sí mismos y cómo se han esfumado sus
invenciones!
6:25. Hay entre
ellos quienes te escuchan, pero hemos velado sus corazones y
endurecido sus oídos para que no lo entiendan. Aunque vieran toda
clase de signos, no creerían en ellos. Hasta el punto de que, cuando
vienen a disputar contigo, dicen los que no creen: «Éstas no son
sino patrañas de los antiguos».
6:31. Perderán
quienes hayan desmentido el encuentro de Dios. Cuando, al fin, de
repente, les venga la Hora, dirán: «¡Ay de nosotros, que nos
descuidamos!» Y llevarán su carga a la espalda. ¿No es carga mala
la que llevan?
6:33. Ya sabemos
que lo que dicen te entristece. No es a ti a quien desmienten, sino
que, más bien, lo que los impíos rechazan son los signos de Dios.
6:34 No hay
quien pueda cambiar las palabras de Dios.
6:36. Sólo
escuchan quienes oyen.
6:38. No hay
animal en la tierra, ni ave que vuele con sus alas, que no
constituyan comunidades como vosotros. No hemos descuidado nada en la
Escritura
6:46 Di: «¿Qué
os parece? Si Dios os privara del oído y de la vista y sellara
vuestros corazones, qué dios otro que Dios podría devolvéroslos?»
¡Mira cómo exponemos las aleyas! Aun así, ellos se apartan.
6:54. Cuando
vengan a ti los que creen en Nuestros signos, di: «¡Paz sobre
vosotros!» Vuestro Señor Se ha prescrito la misericordia, de modo
que si uno de vosotros obra mal por ignorancia, pero luego se
arrepiente y enmienda... Él es indulgente, misericordioso.
6:59. No cae ni
una hoja sin que Él lo sepa.
6:61. Él es
Quien domina a Sus siervos. Envía sobre vosotros a custodios.
6:76. Cuando
cerró la noche sobre él, vio una estrella y dijo: «¡Éste es mi
Señor!». Pero, cuando se puso, dijo: «No amo a los que se ponen».
6:77. Cuando vio
la luna que salía, dijo: «Éste es mi Señor». Pero, cuando se
puso, dijo: «Si no me dirige mi Señor, voy a ser, ciertamente, de
los extraviados.
6:79. Vuelvo mi
rostro, como hanif, hacia Quien ha creado los cielos y la tierra. Y
no soy asociador.
6:83. Ése es el
argumento Nuestro que dimos a Abraham contra su pueblo. Ascendemos la
categoría de quien queremos. Tu Señor es sabio, omnisciente.
6:84. Le
regalamos a Isaac y a Jacob. Dirigimos a los dos. A Noé ya le
habíamos dirigido antes y, de sus descendientes, a David, a Salomón,
a Job, a José, a Moisés y a Aarón. Así retribuimos a quienes
hacen el bien.
6:85. Y a
Zacarías, a Juan, a Jesús y a Elías, todos ellos de los justos.
6:88. Ésta es
la dirección de Dios, por la que dirige a quien Él quiere de Sus
siervos.
6:104. «Habéis
recibido intuiciones de vuestro Señor. Quien ve claro, ve en
beneficio propio.
Sura 7 Al´Araf
Los lugares elevados
7:3. ¡Seguid lo
que vuestro Señor os ha revelado y no sigáis a otros amigos en
lugar de seguirle a Él! ¡Qué poco os dejáis amonestar!
7:6. Pediremos,
ciertamente, responsabilidades a aquéllos a quienes mandamos
enviados, como también a los enviados.
7:8. La pesa ese
día será la Verdad. Aquéllos cuyas obras pesen mucho serán los
que prosperen,
7:9. mientras
que aquéllos cuyas obras pesen poco perderán, porque obraron
impíamente con Nuestros signos.
7:23. Dijeron:
«¡Señor! Hemos sido injustos con nosotros mismos. Si no nos
perdonas y Te apiadas de nosotros, seremos, ciertamente, de los que
pierden».7:24. Dijo: «¡Descended! Seréis enemigos unos de otros. La tierra será por algún tiempo vuestra morada y lugar de disfrute»
7: 25. Dijo: «En ella viviréis, en ella moriréis y de ella se os sacará». 26. ¡Hijos de Adán! Hemos hecho bajar para vosotros una vestidura para cubrir vuestra desnudez y para ornato. Pero la vestidura del temor de Dios, ésa es mejor. Ése es uno de los signos de Dios. Quizás, así, se dejen amonestar.
7:27. ¡Hijos de Adán! Que el Demonio no os tiente, como cuando sacó a vuestros padres del Jardín, despojándoles de su vestidura para mostrarles su desnudez. Él y su hueste os ven desde donde vosotros no les veis.
7:29. Di: «Mi Señor ordena la equidad. Dirigíos a Él siempre que oréis e invocadle rindiéndole culto sincero. Así como os ha creado, volveréis».
7:31. ¡Hijos de Adán! ¡Atended a vuestro atavío siempre que oréis! ¡Comed y bebed, pero no cometáis excesos, que Él no ama a los inmoderados!
7:32. Di: «¿Quién ha prohibido los adornos que Dios ha producido para Sus siervos y las cosas buenas de que os ha proveído?» Di: «Esto es para los creyentes mientras vivan la vida de acá, pero, en particular, para el día de la Resurrección». Así es como explicamos con detalle las aleyas a gente que sabe.
7:33. Di: «Mi Señor prohíbe sólo las deshonestidades, tanto las públicas como las ocultas, el pecado, la opresión injusta, que asociéis a Dios algo a lo que Él no ha conferido autoridad y que digáis contra Dios lo que no sabéis».
7:38. Siempre que una comunidad entra, maldice a su hermana.
7:40. A quienes hayan desmentido Nuestros signos y se hayan apartado altivamente de ellos, no se les abrirán las puertas del cielo ni entrarán en el Jardín hasta que entre un camello en el ojo de una aguja. Así retribuiremos a los pecadores.
7:42. Quienes creyeron y obraron bien- a nadie pedimos sino según sus posibilidades-. ésos morarán en el Jardín eternamente.
7:48. Y los moradores de los lugares elevados llamarán a hombres que reconozcan por sus rasgos distintivos. Dirán: «Lo que habéis acumulado y vuestra altivez no os han servido de nada.
7:52. Les trajimos una Escritura, que explicamos detalladamente, con pleno conocimiento, como dirección y misericordia para gente que cree.
7:55. ¡Invocad a vuestro Señor humilde y secretamente! Él no ama a quienes violan la ley.
7:56. ¡No corrompáis en la tierra después de reformada! ¡Invocadle con temor y anhelo! La misericordia de Dios está cerca de quienes hacen el bien.
7:58. La vegetación de un país bueno sale con la ayuda de su Señor, mientras que de un país malo sale pero escasa. Así explicamos los signos a gente que agradece.
7:69 ¡Recordad, pues, los beneficios de Dios! Quizás, así, prosperéis».
7:74. Recordad cuando os hizo sucesores, después de los aditas, y os estableció en la tierra. Edificasteis palacios en las llanuras y excavasteis casas en las montañas. Recordad los beneficios de Dios y no obréis mal en la tierra corrompiendo».
7:79 Os he aconsejado bien, pero no amáis a los buenos consejeros».
7:85 ¡Dad la
medida y el peso justos, no defraudéis a los hombres en sus bienes!
¡No corrompáis en la tierra después de reformada! Eso es mejor
para vosotros, si es que sois creyentes.
7:86. No
acechéis en cada vía a quienes creen en Él, amenazándoles y
desviándoles del camino de Dios, deseando que sea tortuoso. Y
recordad, cuando erais pocos y Él os multiplicó. ¡Y mirad cómo
terminaron los corruptores!
7:87. Y si
algunos de vosotros creen en el mensaje que se me ha confiado y otros
no, tened paciencia hasta que Dios decida entre nosotros. Él es el
Mejor en decidir».
7:126¡Señor!
Infunde en nosotros paciencia y haz que cuando muramos lo hagamos
sometidos a Ti».
7:128. Moisés
dijo a su pueblo: «¡Implorad la ayuda de Dios y tened paciencia! La
tierra es de Dios y se la da en herencia a quien Él quiere de Sus
siervos. El fin es para los que temen a Dios».
7:129 «Puede
que vuestro Señor destruya a vuestro enemigo y os haga sucederles en
la tierra para ver cómo actuáis».
7:131. Cuando
les sonreía la fortuna, decían: «¡Esto es nuestro!». Pero,
cuando les sucedía un mal, lo achacaban al mal agüero de Moisés y
de quienes con él estaban. ¿Es que su suerte no dependía sólo de
Dios? Pero la mayoría no sabían.
7:140. Dijo:
«¿Voy a buscaros un dios diferente de Dios, siendo así que Él os
ha distinguido entre todos los pueblos?»
144. Dijo:
«¡Moisés! Con Mis mensajes y con haberte hablado, te he escogido
entre todos los hombres. ¡Coge, pues, lo que te doy y sé de los
agradecidos!»
7:145. Y le
escribimos en las Tablas una exhortación sobre todo y una
explicación detallada de todo. «Cógelas, pues, con fuerza y ordena
a tu pueblo que coja lo mejor de ellas».
7:146. Apartaré
de Mis signos a quienes se ensoberbezcan sin razón en la tierra. Sea
cual sea el signo que ven, no creen en él. Si ven el camino de la
buena dirección, no lo toman como camino.
7:153. Con
quienes, habiendo obrado mal, luego se arrepientan y crean, tu Señor
será, sí, indulgente, misericordioso.
7:154. Cuando se
calmó la ira de Moisés cogió las Tablas. Su texto contiene
dirección y misericordia para quienes temen a su Señor.
7:156.
Destínanos bien en la vida de acá y en la otra. Nos hemos vuelto a
Ti». Dijo: «Inflijo Mi castigo a quien quiero, pero Mi misericordia
es omnímoda». Destinaré a ella a quienes teman a Dios.
7:157. a quienes
sigan al Enviado, el Profeta de los gentiles, a quien ven mencionado
en sus textos: en la Tora y en el Evangelio, que les ordena lo que
está bien y les prohíbe lo que está mal, les declara lícitas las
cosas buenas e ilícitas las impuras, y les libera de sus cargas y de
las cadenas que sobre ellos pesaban. Los que crean en él, le
sostengan y auxilien, los que sigan la Luz enviada abajo con él,
ésos prosperarán.
7:159. En el
pueblo de Moisés había una comunidad que se dirigía según la
Verdad, y que, gracias a ella, observaba la justicia.
7:160. Los
dividimos en doce tribus, como comunidades. Cuando el pueblo pidió
agua a Moisés, inspiramos a éste «¡Golpea la roca con tu vara!».
Y brotaron de ella doce manantiales. Todos sabían de cuál debían
beber.
7:161. Y cuando
se les dijo: «Habitad en esta ciudad y comed cuanto queráis de lo
que en ella haya. Decid '¡Perdón!' ¡Entrad por la puerta
prosternándoos! Os perdonaremos vuestros pecados y daremos más a
los que hagan el bien».
7:168. Los
dividimos en la tierra en comunidades. De ellos, había unos que eran
justos y otros que no. Les probamos con bendiciones e infortunios.
Quizás, así, se convirtieran.
7:170. para los
que se aferran a la Escritura y hacen la azalá. No dejaremos de
remunerar a quienes obren bien.
7:176Pasó con
él como pasa con el perro: jadea lo mismo si le atacas que si le
dejas en paz. Así es la gente que desmiente Nuestros signos.
Cuéntales estas cosas. Quizás, así, reflexionen.
7:177. ¡Qué
mal ejemplo da la gente que desmiente Nuestros signos y es injusta
consigo misma! 7:178. Aquél a quien Dios dirige está en el buen
camino. Aquéllos, en cambio, a quienes Él extravía, son los que
pierden.
7:179. Hemos
creado para la gehena a muchos de los genios y de los hombres. Tienen
corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven, oídos
con los que no oyen. Son como rebaños. No, aún más extraviados.
Esos tales son los que no se preocupan.
7:180. Dios
posee los nombres más bellos. Empléalos, pues, para invocarle y
apártate de quienes los profanen, que serán retribuidos con arreglo
a sus obras.
7:181. Entre
nuestras criaturas hay una comunidad que se dirige según la Verdad y
que, gracias a ella, observa la justicia.
7:186. Aquél a
quien Dios extravía, no podrá encontrar quien le dirija. Él les
dejará que yerren ciegos en su rebeldía.
7:188. Di: «Yo
no dispongo de nada que pueda aprovecharme o dañarme sino tanto
cuanto Dios quiera. Si yo conociera lo oculto, abundaría en bienes y
no me alcanzaría el mal.
7:196. Mi amigo
es Dios, Que ha revelado la Escritura y Que elige a los justos como
amigos.
7:199. ¡Sé
indulgente, prescribe el bien y apártate de los ignorantes!
7:200. Si el
Demonio te incita al mal, busca refugio en Dios. Él todo lo oye,
todo lo sabe.
7:205. Invoca a
tu Señor en tu interior, humilde y temerosamente, a media voz,
mañana y tarde, y no seas de los despreocupados.
viernes, 3 de julio de 2015
Sentencias de Sabiduría en El Corán - V -
En El
Corán aparte de su gran carga espiritual y emocional existe, como
todos sabemos, una faceta de formación del hombre moral y práctica
que constituye una auténtica guía de auto-ayuda y de comportamiento
para las situaciones que se nos presentan en la vida diaria. Esta es
una humilde selección, posiblemente ni están todas las que son, ni
son todas las que están.
La Sura 5 llamada “La Mesa Servida”,
podría llamarse la de la concordia con los cristianos por el
notable respeto con el que se trata a lo largo de la misma a Jesús,
a María y a los Apóstoles, respeto por cierto, que volvemos a
encontrar en otras Suras. De esta, he pretendido extraer aquellas
Aleyas o partes especificas de las mismas donde el Profeta Muhammad
al dictado de Gabriel nos dedica sentencias que de un sólo vistazo
ayudan, sin duda a convertirnos en mejores personas. Esta Azora es
particularmente interesante porqué refleja el enfoque que en el
Islam se le da a las figuras de Jesús y María.
El
texto de referencia es la versión castellana de Julio Cortés.
En
el Nombre de Dios El Compasivo El Misericordioso
5:1 Creyentes! ¡Respetad vuestros
compromisos!
5:5. Hoy se os permiten las cosas
buenas.
5:7. Recordad la gracia que Dios os
dispensó y el pacto que concluyó con vosotros cuando dijisteis:
«Oímos y obedecemos». ¡Temed a Dios! Dios sabe bien lo que
encierran los pechos.
5: 8. ¡Creyentes! ¡Sed íntegros
ante Dios cuando depongáis con equidad! ¡Que el odio a una gente
no os incite a obrar injustamente! ¡Sed justos! Esto es lo más
próximo al temor de Dios. ¡Y temed a Dios! Dios está bien
informado de lo que hacéis.
5: 9. Dios ha prometido a quienes
crean y obren bien perdón y una magnífica recompensa.
5:11. ¡Creyentes! Recordad la gracia
que Dios os dispensó cuando una gente habría preferido poneros las
manos encima y Él se lo impidió. ¡Y temed a Dios! ¡Que los
creyentes confíen en Dios!
5:12. Dios concertó un pacto con los
Hijos de Israel. Suscitamos de entre ellos a doce jefes. Y Dios
dijo: "Yo estoy con vosotros".
5:13. Por haber violado su pacto les
hemos maldecido y hemos endurecido sus corazones. Alteran el sentido
de las palabras; olvidan parte de lo que se les recordó. Siempre
descubrirás en ellos alguna traición, salvo en unos pocos. ¡Borra
sus faltas, perdónales! Dios ama a quienes hacen el bien.
5:15 Os ha venido de Dios una Luz, una
Escritura clara,
5:16. por medio de la cual Dios dirige
a quienes buscan satisfacerle por caminos de paz y les saca, con Su
permiso, de las tinieblas a la luz, y les dirige a una vía recta.
5:21. ¡Pueblo! ¡Entrad en la Tierra
Santa que Dios os destinó y no volváis sobre vuestros pasos; si
no, regresaréis habiendo perdido!».
5:27 «Dios sólo acepta de los que Le
temen.
5:28. Y si tú pones la mano en mí
para matarme, yo no voy a ponerla en ti para matarte, porque temo a
Dios, Señor del universo.
5:29. Quiero que cargues con tu pecado
contra mí y otros pecados y seas así de los moradores del Fuego.
Ésa es la retribución de los impíos».
5:32 Y que quien salvara una vida,
fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad.
5:41 Alteran el sentido de las
palabras.
5:42 Dan oído a la mentira y devoran
el soborno. Si vienen a ti, decide entre ellos o retírate. Si te
retiras, no podrán hacerte ningún daño. Si decides, hazlo con
equidad. Dios ama a los que observan la equidad.
5:44¡No tengáis, pues, miedo a los
hombres, sino a Mí.
5:45 Les hemos prescrito en ella:
«Vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja,
diente por diente y la ley del talión por las heridas». Y si uno
renuncia a ello, le servirá de expiación.
5:46 Hicimos que les sucediera Jesús,
hijo de María, en confirmación de lo que ya había de la Tora. Le
dimos el Evangelio, que contiene Dirección y Luz, en confirmación
de lo que ya había de la Tora y como Dirección y Exhortación para
los temerosos de Dios.
5:47 Que la gente del Evangelio decida
según lo que Dios ha revelado en él. Quienes no decidan según lo
que Dios ha revelado ésos son los perversos.
5:48 A cada uno os hemos dado una
norma y una vía. Dios, si hubiera querido, habría hecho de
vosotros una sola comunidad, pero quería probaros en lo que os dio.
¡Rivalizad en buenas obras! Todos volveréis a Dios. Ya os
informará Él de aquello en que discrepabais.
5:52. Ves a los enfermos de corazón
precipitarse a ellos, diciendo: «Tenemos miedo de un revés de
fortuna». Pero puede que Dios traiga el éxito u otra cosa de Él
y, entonces, se dolerán de lo que habían pensado en secreto.
5:54 ¡Creyentes! Si uno de vosotros
apostata de su fe... Dios suscitará una gente a la cual Él amará
y de la cual será amado, humilde con los creyentes, altiva con los
infieles, que luchará por Dios y que no temerá la censura de
nadie. Éste es el favor de Dios. Lo dispensa a quien Él quiere.
Dios es inmenso, omnisciente.
5:56. Quien tome como amigo a Dios, a
Su Enviado y a los creyentes... Los partidarios de Dios serán los
que venzan.
5:64 Sus manos están abiertas y Él
distribuye Sus dones como quiere.
5:64 Siempre que encienden el fuego de
la guerra, Dios se lo apaga.
5:67 ¡Enviado! ¡Comunica la
Revelación que has recibido de tu Señor, que, si no lo haces, no
comunicas Su mensaje! Dios te protegerá de los hombres. Dios no
dirige al pueblo infiel.
5:68 Di: «¡Gente de la Escritura !
No hacéis nada de fundamento mientras no observéis la Tora, el
Evangelio y la Revelación que habéis recibido de vuestro Señor».
5:69 Los creyentes, los judíos, los
sabeos y los cristianos -quienes creen en Dios y en el último Día
y obran bien- no tienen que temer y no estarán tristes.
5:72. No creen, en realidad, quienes
dicen: «Dios es el Ungido, hijo de María», siendo así que el
mismo Ungido ha dicho: «¡Hijos de Israel, servid a Dios, mi Señor
y Señor vuestro!». Dios veda el Jardín a quien asocia a Dios. Su
morada será el Fuego. Los impíos no tendrán quien les auxilie.
5:73. No creen, en realidad, quienes
dicen: «Dios es el tercero de tres». No hay ningún otro dios que
Dios Uno y, si no paran de decir eso, un castigo doloroso alcanzará
a quienes de ellos no crean.
5:75. El Ungido, hijo de María, no es
sino un enviado, antes del cual han pasado otros enviados, y su
madre, veraz.
5:77. Di: «¡Gente de la Escritura!
No exageréis en vuestra religión, profesando algo diferente de la
Verdad y no sigáis las pasiones de una gente que ya antes se
extravió, extravió a muchos y se apartó del recto camino».
5:78. Los Hijos de Israel que no
creyeron fueron maldecidos por boca de David y de Jesús, hijo de
María, por haber desobedecido y violado la ley.
5:82 , y que los más amigos de los
creyentes son los que dicen: «Somos cristianos». Es que hay entre
ellos sacerdotes y monjes y no son altivos.
5:83. Cuando oyen lo que se ha
revelado al Enviado, ves que sus ojos se inundan de lágrimas de
reconocimiento de la Verdad. Dicen: «¡Señor! ¡Creemos!
¡Apúntanos, pues, como testigos!
5: 84. ¿Cómo no vamos a creer en
Dios y en la Verdad venida a nosotros si anhelamos que nuestro Señor
nos introduzca con los justos?»
5:100. Di: «No es lo mismo el mal que
el bien, aunque te plazca lo mucho malo que hay. ¡Temed, pues, a
Dios, hombres de intelecto! Quizás, así, prosperéis».
5: 101. ¡Creyentes! No preguntéis
por cosas que, si se os dieran a conocer, os dañarían. Si, con
todo, preguntáis por ellas cuando se revela el Corán, se os darán
a conocer y Dios os perdonará por ello. Dios es indulgente,
benigno.
5:105 ¡Creyentes! ¡Preocupaos de
vosotros mismos! Quien se extravía no puede dañaros, si estáis en
la buena dirección. Todos volveréis a Dios. Ya os informará Él
de lo que hacíais.
5:108 ¡Temed a Dios y escuchad! Dios
no dirige al pueblo perverso.
5:110. Cuando dijo Dios: «¡Jesús,
hijo de María! Recuerda Mi gracia, que os dispensé a ti y a tu
madre cuando te fortalecí con el Espíritu Santo y hablaste a la
gente en la cuna y de adulto, y cuando te enseñé la Escritura, la
Sabiduría, la Tora y el Evangelio. Y cuando creaste de arcilla a
modo de pájaros con Mi permiso, soplaste en ellos y se convirtieron
en pájaros con Mi permiso. Y curaste al ciego de nacimiento y al
leproso con Mi permiso. Y cuando resucitaste a los muertos con Mi
permiso. Y cuando alejé de ti a los Hijos de Israel cuando viniste
a ellos con las pruebas claras y los que de ellos no creían
dijeron: 'Esto no es sino manifiesta magia'.
5: 111. Y cuando inspiré a los
apóstoles: '¡Creed en Mí y en Mi enviado!' Dijeron: ‘¡Creemos!
¡Sé testigo de nuestra sumisión!'».
5:112. Cuando dijeron los apóstoles:
«¡Jesús, hijo de María! ¿Puede tu Señor hacer que nos baje del
cielo una mesa servida?». Dijo: «¡Temed a Dios, si sois
creyentes!».
5:114. Dijo Jesús, hijo de María:
«¡Dios, Señor nuestro! Haz que nos baje del cielo una mesa
servida, que sea para nosotros, el primero como el último, motivo
de regocijo y signo venido de Ti. ¡Provéenos del sustento
necesario, Tú, Que eres el Mejor de los proveedores!».
5:116. Y cuando dijo Dios: «¡Jesús,
hijo de María! ¿Eres tú quien ha dicho a los hombres: '¡Tomadnos
a mí y a mi madre como a dioses, además de tomar a Dios!'?».
Dijo: «¡Gloria a Ti! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo por
verdad? Si lo hubiera dicho, Tú lo habrías sabido. Tú sabes lo
que hay en mí, pero yo no sé lo que hay en Ti. Tú eres Quien
conoce a fondo las cosas ocultas.
5: 117. No les he dicho más que lo
que Tú me has ordenado: '¡Servid a Dios, mi Señor y Señor
vuestro!' Fui testigo de ellos mientras estuve entre ellos, pero,
después de llamarme a Ti, fuiste Tú Quien les vigiló. Tú eres
testigo de todo.
5: 118. Si les castigas, son Tus
siervos. Si les perdonas, Tú eres el Poderoso, el Sabio».
5:119
Dios dice: «Este es un día en que su sinceridad aprovechará a los
sinceros. Tendrán jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los
que estarán eternamente, para siempre». Dios está satisfecho de
ellos y ellos lo están de Él. ¡Ése es el éxito grandioso!
5: 120.
De Dios es el dominio de los cielos y de la tierra y de lo que en
ellos está. Es omnipotente.
martes, 30 de junio de 2015
Sentencias de Sabiduría de El Corán IV
En El Corán aparte de su gran carga espiritual y emocional existe, como todos sabemos, una faceta de formación del hombre, digamos “práctica” que es una auténtica guía de auto-ayuda y guía de comportamiento para las situaciones que se nos presentan en la vida diaria. Esta es una humilde selección, posiblemente ni están todas las que son, ni son todas las que están. De la Sura 4 he pretendido extraer aquellas Aleyas o partes especificas de las mismas donde el Profeta Muhammad al dictado de Gabriel nos dedica sentencias que de un sólo vistazo ayudan, sin duda a convertirnos en mejores personas. Esta Azora es particularmente interesante porqué refleja el enfoque que en el Islam se le da a las figuras de Jesús y María.
El texto de referencia es la versión castellana de Julio Cortés.
En el Nombre de Dios El Compasivo El Misericordioso
4:1
Dios siempre os observa.
4:2
Dad a los huérfanos los bienes que les pertenecen. No sustituyáis
lo malo por lo bueno. No consumáis su hacienda agregándola a la
vuestra. Sería un gran pecado.
4:5
¡No confiéis a los incapaces la hacienda que Dios os ha dado para
subsistir!
4:10
Quienes consuman injustamente la hacienda de los huérfanos, sólo
fuego ingerirán en sus entrañas y arderán en fuego de la gehena.
4:26
Dios quiere aclararos y dirigiros según la conducta de los que os
precedieron, y volverse a vosotros. Dios es omnisciente, sabio.
4:28
Dios quiere aliviaros, ya que el hombre es débil por naturaleza.
4:29
No os matéis unos a otros. Dios es misericordioso con vosotros.
4:32
Pedid a Dios de Su favor. Dios es omnisciente.
4:35
Si teméis una ruptura entre los esposos, nombrad un árbitro de la
familia de él y otro de la de ella. Si desean reconciliarse, Dios
hará que lleguen a un acuerdo. Dios es omnisciente, está bien
informado.
4:36
¡Servid a Dios y no Le asociéis nada! ¡Sed buenos con vuestros
padres, parientes, huérfanos, pobres, vecinos -parientes y no
parientes-, el compañero de viaje, el viajero y vuestros esclavos!
Dios no ama al presumido, al jactancioso.
4:45
Dios conoce mejor que nadie a vuestros enemigos. Dios basa como
amigo. Dios basta como auxiliar.
4:48
Dios no perdona que se Le asocie. Pero perdona lo menos grave a
quien Él quiere. Quien asocia a Dios comete un gravísimo pecado.
4:59
Y, si discutís por algo, referidlo a Dios y al Enviado, si es que
creéis en Dios y en el último Día. Es lo mejor y la solución más
apropiada.
4:65
Pero ¡no, por tu Señor! No creerán hasta que te hayan hecho juez
de su disputa; entonces, ya no encontrarán en sí mismos dificultad
en aceptar tu decisión y se adherirán plenamente.
4:68
y les habríamos dirigido por una vía recta.
4:69
Quienes obedecen a Dios y al Enviado, están con los profetas, los
veraces, los testigos y los justos a los que Dios ha agraciado. ¡Qué
buena compañía!
4:78
. Di: «Todo viene de Dios».
4:81
¡Apártate, pues, de ellos y confía en Dios! ¡Dios basta como
protector!
4:84
Sólo de ti eres responsable.
4:85
Quien intercede de buena manera tendrá su parte y quien intercede
de mala manera recibirá otro tanto. Dios vela por todo.
4:86
Si os saludan, saludad con un saludo aún mejor, o devolvedlo igual.
Dios tiene todo en cuenta.
4:91
Hallaréis a otros que desean vivir en paz con vosotros y con su
propia gente.
4:104
Vosotros esperáis de Dios lo que ellos no esperan.
4:106
¡Pide perdón a Dios! Dios es indulgente, misericordioso.
4:107
¡No discutas defendiendo a los que obran deslealmente consigo
mismos! Dios no ama al que es traidor contumaz, pecador.
4:108
Se esconden de los hombres, pero no pueden esconderse de Dios, Que
está presente cuando traman de noche algo que no Le satisface. Dios
abarca todo lo que hacen.
4:110.
Quien obra mal o es injusto consigo mismo, si luego pide perdón a
Dios, encontrará a Dios indulgente, misericordioso.
4:112.
Quien comete una falta o un pecado y acusa de ello a un inocente,
carga con una infamia y con un pecado manifiesto
.
4:113
El favor de Dios en ti es inmenso.
4:114.
En muchos de sus conciliábulos no hay bien, salvo cuando uno ordena
la limosna, lo reconocido como bueno o la reconciliación entre los
hombres. A quien haga esto por deseo de agradar a Dios, le daremos
una magnífica recompensa.
4:115
A quien se separe del Enviado después de habérsele manifestado
claramente la Dirección y siga un camino diferente del de los
creyentes, le abandonaremos en la medida que él abandone.
4:119
Quien tome como amigo al Demonio, en lugar de tomar a Dios, está
manifiestamente perdido.
4:123
Quien obre mal será retribuido por ello y no encontrará, fuera de
Dios, amigo ni auxiliar.
4:125
¿Quién es mejor, tocante a religión, que quien se somete a Dios,
hace el bien y sigue la religión de Abraham, que fue hanif? Dios
tomó a Abraham como amigo.
4:128
El ánimo es propenso a la codicia, pero si hacéis bien a otros y
teméis a Dios,... Dios está bien informado de lo que hacéis.
4:130
Si se separan, Dios enriquecerá a cada uno con Su abundancia. Dios
es inmenso, sabio.
4:135.
¡Creyentes! Sed íntegros en la equidad, cuando depongáis como
testigos de Dios, aun en contra vuestra, o de vuestros padres o
parientes más cercanos. Lo mismo si es rico que si es pobre, Dios
está más cerca de él. No sigáis la pasión faltando a la
justicia. Si levantáis falso testimonio u os zafáis,... Dios está
bien informado de lo que hacéis.
4:139
El poder pertenece en su totalidad a Dios.
4:141
Están a la expectativa, a ver cómo os va. Cuando tenéis éxito con
la ayuda de Dios,
4:149
Que divulguéis un bien o lo ocultéis, que perdonéis un agravio...
Dios es perdonador, poderoso.
4:154
Levantamos la montaña por encima de ellos en señal de pacto con
ellos y les dijimos: «¡Prosternaos al entrar por la puerta!» Y les
dijimos: «¡No violéis el sábado!» Y concertamos con ellos un
pacto solemne.
4:156
...por su incredulidad por haber proferido
contra María una enorme calumnia,
4:157
Y por haber dicho: «Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de
María, el enviado de Dios», siendo así que no le mataron ni le
crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de
él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que
conjeturas. Pero, ciertamente no le mataron,
4:158
sino que Dios lo elevó a Sí. Dios es poderoso, sabio.
4:163
Te hemos hecho una revelación, como hicimos una revelación a Noé y
a los profetas que le siguieron. Hicimos una revelación a Abraham,
Ismael, Isaac, Jacob, las tribus, Jesús, Job, Jonás, Aarón y
Salomón. Y dimos a David Salmos.
4:171
¡Gente de la Escritura! ¡No exageréis en vuestra religión! ¡No
digáis de Dios sino la verdad: que el Ungido, Jesús, hijo de María,
es solamente el enviado de Dios y Su Palabra, que Él ha comunicado a
María, y un espíritu que procede de Él! ¡Creed, pues, en Dios y
en Sus enviados! ¡No digáis ‘Tres'! ¡Basta ya, será mejor para
vosotros! Dios es sólo un Dios Uno. ¡Gloria a Él! Tener un hijo...
Suyo es lo que está en los cielos y en la tierra... ¡Dios basta
como protector!
4:174
¡Hombres! Os ha venido de vuestro Señor una prueba. Y os hemos
hecho bajar una Luz manifiesta
Sentencias de Sabiduría en El Corán III
Del Sagrado Corán, se deriva una gran carga espiritual y emocional para los
musulmanes por ser la Palabra de Dios, existe como todos sabemos, en su interior una faceta de formación del hombre, digamos “práctica” que es una auténtica guía de auto-ayuda y comportamiento para las situaciones que se nos presentan en la vida diaria.
musulmanes por ser la Palabra de Dios, existe como todos sabemos, en su interior una faceta de formación del hombre, digamos “práctica” que es una auténtica guía de auto-ayuda y comportamiento para las situaciones que se nos presentan en la vida diaria.
Esta es una humilde selección, posiblemente ni están todas las referencias que son, ni son todas las que están, pero en estas Aleyas o partes especificas de las mismas, Dios nos guía, sin duda, a convertirnos en mejores personas.
La exposición de hoy corresponde a la Sura Tres. En ella encontramos a modo de flashes y “entre líneas” un compendio de normas de vida, y una clara exhortación a :
Dejar a un lado la ambición y confiar en la Divina Providencia, tener confianza en que nuestras invocaciones son escuchadas, amar la verdad, cumplir con nuestros compromisos y promesas, ser desprendidos con los bienes y compartir con los demás, a tener esperanza y confianza, prevenirnos contra los envidiosos, emplearnos en buscar la virtud, mostrar una actitud valiente frente a la vida, a ser tenaces, a no desear la muerte antes de tiempo a ser valientes, a aprender a escuchar pero al mismo tiempo emplear nuestra razón y remitirnos a Dios en nuestros actos y a todas ellas añadir las que sin duda encontrará cada persona individualmente. En resumen, a ser un poco pequeños maestros y difundir con nuestro conocimiento y ejemplo la obra de Dios
Dejar a un lado la ambición y confiar en la Divina Providencia, tener confianza en que nuestras invocaciones son escuchadas, amar la verdad, cumplir con nuestros compromisos y promesas, ser desprendidos con los bienes y compartir con los demás, a tener esperanza y confianza, prevenirnos contra los envidiosos, emplearnos en buscar la virtud, mostrar una actitud valiente frente a la vida, a ser tenaces, a no desear la muerte antes de tiempo a ser valientes, a aprender a escuchar pero al mismo tiempo emplear nuestra razón y remitirnos a Dios en nuestros actos y a todas ellas añadir las que sin duda encontrará cada persona individualmente. En resumen, a ser un poco pequeños maestros y difundir con nuestro conocimiento y ejemplo la obra de Dios
El texto de referencia es la versión castellana de Julio Cortés, que no deja ser ser una aproximación, como todas las traducciones del Corán.
En el Nombre de Dios, el Compasivo el Misericordioso
110. Sois la mejor comunidad humana que jamás se haya suscitado: ordenáis lo que está bien, prohibís lo que está mal y creéis en Dios.
110. Sois la mejor comunidad humana que jamás se haya suscitado: ordenáis lo que está bien, prohibís lo que está mal y creéis en Dios.
De la Sura 3
Al-‘Imran (La Familia de Imran)
Al-‘Imran (La Familia de Imran)
13. Dios fortalece con Su auxilio a quien Él quiere
14. El amor de lo apetecible aparece a los hombres engalanado: las mujeres, los hijos
varones, el oro y la plata por quintales colmados, los caballos de raza, los rebaños,
los campos de cultivo... Eso es breve disfrute de la vida de acá. Pero Dios tiene junto a Sí un bello lugar de retorno.
varones, el oro y la plata por quintales colmados, los caballos de raza, los rebaños,
los campos de cultivo... Eso es breve disfrute de la vida de acá. Pero Dios tiene junto a Sí un bello lugar de retorno.
20. Si disputan contigo, di: «Yo me someto a Dios y lo mismo hacen quienes me siguen».
26. Di: «¡Oh, Dios, Dueño del dominio! Tú das el dominio a quien quieres y se lo retiras a quien quieres, exaltas a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está el bien. Eres omnipotente.
27. Tú haces que la noche entre en el día y que el día entre en la noche. Tú sacas al vivo
del muerto y al muerto del vivo. Tú provees sin medida a quien quieres».
del muerto y al muerto del vivo. Tú provees sin medida a quien quieres».
29. Di: «Lo mismo si escondéis lo que tenéis en vuestros pechos que si lo manifestáis, Dios lo conoce». Y conoce lo que está en los cielos y en la tierra. Dios es omnipotente.
30. El día que cada uno se encuentre frente al bien y el mal que ha hecho, deseará tener bien lejos ese día. Dios advierte que tengáis cuidado con Él. Dios es manso con Sus siervos
37. Dios provee sin medida a quien Él quiere»
38. Tú escuchas a quien Te invoca».
60. La Verdad viene de tu Señor. ¡No seas, pues, de los que dudan!
71. ¿Por qué disfrazáis la Verdad de falsedad y ocultáis la Verdad conociéndola?
73. «El favor está en la mano de Dios, Que lo dispensa a quien Él quiere». Dios es inmenso, omnisciente
74. Particulariza con Su misericordia a quien Él quiere. Dios es el Dueño del favor inmenso.
75. Entre la gente de la Escritura hay quien, si le confías un quintal, te lo devuelve y hay quien, si le confías un dinar, no te lo devuelve sino es atosigándole. Y esto es así porque dicen: «No tenemos por qué ser escrupulosos con los gentiles».
76. ¡Pues sí! Si uno cumple su promesa y teme a Dios,... Dios ama a quienes le temen.
77. Quienes malvenden la alianza con Dios y sus juramentos no tendrán parte en la otra vida.
79.«¡Sed maestros, puesto que enseñáis la Escritura y la estudiáis!»
86. Dios no dirige al pueblo impío.
92. No alcanzaréis la piedad auténtica mientras no gastéis algo de lo que amáis. Y Dios conoce bien cualquier cosa que gastáis.
101. Quien se aferre a Dios será dirigido a una vía recta.
103. Aferraos al pacto de Dios, todos juntos, sin dividiros. Recordad la gracia que Dios os dispensó cuando erais enemigos: reconcilió vuestros corazones y, por Su gracia, os
transformasteis en hermanos;
transformasteis en hermanos;
104. ¡Que constituyáis una comunidad que llame al bien, ordenando lo que está bien y
prohibiendo lo que está mal! Quienes obren así serán los que prosperen.
prohibiendo lo que está mal! Quienes obren así serán los que prosperen.
110. Sois la mejor comunidad humana que jamás se haya suscitado: ordenáis lo que está bien, prohibís lo que está mal y creéis en Dios.
114. creen en Dios y en el último Día, ordenan lo que está bien, prohíben lo que está mal y rivalizan en buenas obras. Esos tales son de los justos.
115. No se les desagradecerá el bien que hagan. Dios conoce bien a los que Le temen.
118. ¡Creyentes! No intiméis con nadie ajeno a vuestra comunidad. Si no, no dejarán de dañaros. Desearían vuestra ruina
119. Vosotros, bien que les amáis, pero ellos no os aman.
120. Si os sucede un bien, les duele; si os hiere un mal, se alegran. Pero, si tenéis
paciencia y teméis a Dios, sus artimañas no os harán ningún daño. Dios abarca todo lo que hacen
paciencia y teméis a Dios, sus artimañas no os harán ningún daño. Dios abarca todo lo que hacen
124. Cuando decías a los creyentes: «¿No os basta que vuestro Señor os refuerce con tres mil ángeles enviados abajo?
125. ¡Pues sí! Si tenéis paciencia y teméis a Dios, si os acometen así de súbito, vuestro
Señor os reforzará con cinco mil ángeles provistos de distintivos».
Señor os reforzará con cinco mil ángeles provistos de distintivos».
126. La victoria no viene sino de Dios, el Poderoso, el Sabio-,
129. De Dios es lo que está en los cielos y en la tierra. Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere. Dios es indulgente, misericordioso.
130. ¡Creyentes! ¡No usureéis, doblando una y otra vez! ¡Y temed a Dios! Quizás, así,
prosperéis
prosperéis
134. que dan limosna tanto en la prosperidad como en la adversidad, reprimen la ira,
perdonan a los hombres -Dios ama a quienes hacen el bien-,
perdonan a los hombres -Dios ama a quienes hacen el bien-,
135. que, si cometen una indecencia o son injustos consigo mismos, recuerdan a Dios,
piden perdón por sus pecados -¿y quién puede perdonar los pecados sino Dios?- y no
reinciden a sabiendas!
piden perdón por sus pecados -¿y quién puede perdonar los pecados sino Dios?- y no
reinciden a sabiendas!
139. ¡No os desaniméis ni estéis tristes, ya que seréis vosotros quienes ganen! Si es que sois creyentes...
140. Si sufrís una herida, otros han sufrido una herida semejante. Nosotros hacemos alternar esos días entre los hombres para que reconozca Dios a quienes crean y tome
testigos de entre vosotros -Dios no ama a los impíos-,
testigos de entre vosotros -Dios no ama a los impíos-,
142. O ¿creéis que vais a entrar en el Jardín sin que Dios haya sabido quiénes de vosotros han combatido y quiénes han tenido paciencia?
143. Sí, deseabais la muerte antes de encontrarla. Ya la habéis visto, pues, con
vuestros propios ojos.
vuestros propios ojos.
144. Quien se vuelva atrás no causará ningún daño A Dios. Y Dios retribuirá a los agradecidos.
145. Nadie puede morir sino con permiso De Dios y según el plazo fijado.
146.Dios ama a los tenaces.
147. No decían más que: «¡Señor! ¡Perdónanos nuestros pecados y los excesos
que hemos cometido! ¡Afirma nuestros pasos!
que hemos cometido! ¡Afirma nuestros pasos!
148.Dios ama a quienes hacen el bien.
150. ¡No! Dios es vuestro Protector y el Mejor de los auxiliares.
153. Os atribulaba una y otra vez para que no estuvierais tristes por lo que se os
había escapado ni por lo que os había ocurrido. Dios está bien informado de lo que
hacéis.
había escapado ni por lo que os había ocurrido. Dios está bien informado de lo que
hacéis.
154. Luego, pasada la tribulación, hizo descender sobre vosotros seguridad
154. Otros, en cambio, preocupados tan sólo por su suerte y pensando de Dios equivocadamente, a la manera de los paganos, decían: «¿Tenemos nosotros algo que ver con esto?» Di: «Todo está en manos De Dios». Ocultan para sí lo que no te manifiestan.
154. Di: «También, si os hubierais quedado en casa, la muerte habría sorprendido
en sus lechos a aquéllos de quienes estaba ya escrita.
en sus lechos a aquéllos de quienes estaba ya escrita.
154.Dios sabe bien lo que encierran los pechos»
156. ¡Creyentes! ¡No seáis como quienes no creen y dicen de sus hermanos que están de viaje o de incursión: «Si se hubieran quedado con nosotros, no habrían muerto o no les habrían matado»! ¡Haga Dios que les pese esto en sus corazones! Dios da la vida y dala muerte. Dios ve bien lo que hacéis.
159.consúltales sobre el asunto! Pero cuando hayas tomado una decisión, confía en
Dios. Dios ama a los que confían en Él.
Dios. Dios ama a los que confían en Él.
160. Si Dios os auxilia, no habrá nadie que pueda venceros. Pero, si os abandona, ¿quién podrá auxiliaros fuera de Él? ¡Que los creyentes confíen en Dios!
161.Quien defraude llevará lo defraudado el día de la Resurrección. Luego, cada uno
recibirá su merecido. Y no serán tratados injustamente.
recibirá su merecido. Y no serán tratados injustamente.
165. ¿Cómo, cuando os sobreviene una desgracia, después de haber infligido el doble
de aquélla, decís aún: «¿De dónde viene esto?» Di: «De vosotros mismos». Dios es
omnipotente.
de aquélla, decís aún: «¿De dónde viene esto?» Di: «De vosotros mismos». Dios es
omnipotente.
167. Dicen con la boca lo que no tienen en el corazón. Pero Dios sabe bien lo que ocultan.
171. Dios no deja de remunerar a los creyentes.
172. A quienes escucharon a Dios y al Enviado, luego de la herida recibida, a quienes, entre ellos, hicieron el bien y temieron a Dios, se les reserva una magnífica recompensa.
173. A aquéllos a quienes se dijo: «La gente se ha agrupado contra vosotros, ¡tenedles
miedo!», esto les aumentó la fe y dijeron: «Dios nos basta! ¡Es un protector excelente!»
miedo!», esto les aumentó la fe y dijeron: «Dios nos basta! ¡Es un protector excelente!»
174. Y regresaron por una gracia y favor de Dios, sin sufrir mal. Buscaron la satisfacción de Dios. Y Dios es el Dueño del favor inmenso.
175. Así es el Demonio: hace tener miedo de sus amigos. Pero, si sois creyentes, no tengáis miedo de ellos, sino de Mí.
182. Esto es lo que vuestras obras han merecido, que Dios no es injusto con Sus
siervos».
siervos».
185. Cada uno gustará la muerte, pero no recibiréis vuestra recompensa íntegra hasta el día de la Resurrección.
187. Cuando Dios concertó un pacto con los que habían recibido la Escritura: «Tenéis que explicársela a los hombres, no se la ocultéis».
191.«¡Señor! No has creado todo esto en vano ¡Gloria a Ti! ¡Presérvanos del castigo del Fuego!».
195. Su Señor escuchó su plegaria: «No dejaré que se pierda obra de ninguno de vosotros, lo mismo si es varón que si es hembra, que habéis salido los unos de los otros.
200. ¡Creyentes! ¡Tened paciencia, rivalizad en ella! ¡Sed firmes! ¡Temed a Dios! Quizás así, prosperéis.
jueves, 5 de febrero de 2015
Baltasar Gracian - Aforismos de sabiduría
Baltasar Gracián 1601 - 1658
Genio e ingenio
Aseguran el brillar, por lo
dichoso y lo lucido, a todo el resto de prendas.
Del señorío en el decir y en el hacer
La más ventajosa superioridad es la que se apoya en la adecuada noticia de las
cosas, del continuo manejo de los empleos.
Hombre de espera
Jamás
apresurarse ni apasionarse
De la galantería
Gallardía
del espíritu
Hombre de plausibles noticias
Cierta sabiduría cortesana, una conversable sabrosa
erudición, que los hace bien recibidos en todas partes, y aun buscados de la eterna
curiosidad.
No sea desigual
Hoy lisonjea lo que mañana
abomina,
El hombre de todas horas
El varón de todos ratos es señor de todos los gustos y es buscado de todos los
discretos. Hizo la naturaleza al hombre un compendio de todo lo natural;haga lo mismo el arte de todo lo moral.
El buen entendedor
Yo diría que, a pocas palabras, buen entendedor. Y no sólo a palabras, al
semblante, que es la puerta del alma, sobrescrito del corazón.
No estar siempre de burlas
Es muy seria la prudencia, y la gravedad concilia veneración; de dos extremos, más
seguro es el genio majestuoso. El que siempre está de burlas nunca es hombre de veras.
Hombre de buena elección
Todo el saber humano (si en opinión de Sócrates hay quien sepa) se reduce hoy al
acierto de una sabia elección. Extremada elección la de la abeja, y qué mal gusto el de una mosca, pues en un
mismo jardín solicita aquélla la fragancia y ésta la hediondez.
No ser malilla (No envanecerse)
Ésta es la ordinaria carcoma de las cosas muy plausibles en todo género de
eminencia, que, naciendo de su mismo crédito y cebándose en su misma ostentación,
viene a derribar y aun a abatir la más empinada grandeza. Al paso que un varón excelente, ya en valor, ya en saber, o sea en entereza, o sea en
prudencia, se retira, se hace codiciable, porque él a detenerse, y todos a desearle con
mayor crédito y aun felicidad. Toda templanza es saludable, y más de apariencia, que
conserva la vida a la reputación.
Hombre de buen dejo. (saber abandonar a tiempo)
Gran regla de comenzar y de acabar dio el romano cuando dijo que todas las
dignidades y los cargos los había conseguido antes de desearlos, y todos los había
dejado antes que otros los deseasen.
Tienen algunos muy felices los principios en todo, y aun plausibles; entran en un
cargo con aceptación, llegan a un puesto con aplauso; comienzan una amistad con favor;
todo comenzar es con felicidad. Pero suelen tener estos tales comúnmente muy trágicos
los fines, y los dejos muy amargos; quédase para la postre toda la infelicidad, como en
vaso de purga la amargura.
Hombre de ostentación
La alabanza en boca
propia es el más cierto vituperio; siempre los que merecen más hablan de sí menos.
»Siempre fue vulgar la ostentación, nace del desvanecimiento. Solicita la aversión,
y con los cuerdos está muy desacreditada. El grave retiro, el prudente encogimiento, el
discreto recato, viven a lo seguro, contentándose con satisfacerse a sí mismos; no se
pagan de engañosas apariencias, ni las venden. Bástase a sí misma la realidad, no
necesita de extrínsecos engañados aplausos; y, en una palabra, tú eres el símbolo de las
riquezas, no es cordura, sino peligro, el publicarlas».
No rendirse al humor
Una gran capacidad no se rinde a la vulgar alternación de los humores, ni aun de
los afectos; siempre se mantiene superior a tan material destemplanza. Es efecto grande
de la prudencia de reflexión sobre sí, un reconocer su actual disposición, que es un
proceder como señor de su ánimo.
Gran superioridad de caudal arguye prevenir su humor y corregirlo.
Tener buenos repentes
Si a todo acierto se le debe estimación, a los repentinos, aplauso; doblan la
eminencia por lo pronto y por lo feliz. Piensan mucho algunos para errarlo todo
después, y otros lo aciertan todo sin pensarlo antes. Suple la vivacidad del ingenio la
profundidad del juicio, y previene el ofrecimiento a la consultación. No hay acasos para
éstos, que la lealtad de su prontitud sustituye a la providencia.
Contra la figurería
A los unos los hace aborrecibles, y aun intratables, esta enfadosa
afectación, que todos los cuerdos la silban, así a otros los hace singulares el no querer
serlo y menos parecerlo.
Nunca se ha de dar materia de risa, ni a un niño, cuánto menos a los varones
cuerdos y juiciosos, y hay muchos que parece que ponen todo su cuidado en dar que
reír, y que estudian cómo dar entretenimiento a las hablillas. El día que no salen con
alguna ridícula singularidad lo tienen por vacío.
Hay algunos que parece que les calzó la naturaleza el gusto y
el ingenio al revés,
El hombre en su punto
No conduce la naturaleza, aunque tan próvida, sus obras a la perfección el
primer día, ni tampoco la industriosa arte; vanlas cada día adelantando, hasta darles su
complemento. Sin duda que esto mismo sucede en los hombres, que no de repente se hallan
hechos. Vanse cada día perfeccionando, al paso que en lo natural en lo moral, hasta llegar al
deseado complemento de la sindéresis, a la sazón del gusto y a la perfección de una
consumada virilidad
De la cultura y aliño
»Frustrada quedaría lastimosamente la buena elección de las cosas si después las
malograse un bárbaro desaseo, y es lástima que lo que merecieron por excelentes y
selectas lo pierdan por una barbaria inculta. Cansose en balde la invención sublime de
los conceptos, la sutileza en los discursos, la estudiosidad en la varia y selecta erudición,
si después lo desazona todo un tosco desaliño.
Hombre juicioso y notante
Un buen discurso propio es la llave maestra del corazón ajeno. Todo grande hombre fue juicioso, así como todo juicioso fue grande, que realces
en la misma superioridad de entendido son extremos del ánimo. Bueno es ser noticioso,
pero no basta; es menester ser juicioso; un eminente crítico vale primero en sí, y
después da su valor a cada cosa; califica los objetos y gradúa los sujetos; no lo admira
todo ni lo desprecia todo; señala, sí, su estimación a cada cosa.
Contra la hazañería
Fue necio siempre todo desvanecimiento, mas la jactancia es intolerable. Los
varones cuerdos aspiran antes a ser grandes que a parecerlo .Hacen muy del hacendado los que menos tienen, porque andan a caza de ocasiones
y las exageran; ya que las cosas valen menos que nada, ellos las encarecen. Todo lo
hacen misterio con ponderación, y de cualquier poquedad hacen asombro. Todas sus
cosas son las primeras del mundo y todas sus acciones hazañas, su vida toda es
portentos, y sus sucesos, milagros de la fortuna y asuntos de la fama. No hay cosa en
ellos ordinaria; todas son singularidades del valor, del saber y de la dicha, camaleones
del aplauso, dando a todos hartazgos de risa.
Diligente e inteligente
Tanto necesita la diligencia de la inteligencia como al contrario. La una sin la otra
valen poco, y juntas pueden mucho. Ésta ejecuta pronta lo que aquélla, detenida, medita,
y corona una diligente ejecución los aciertos de una bienintencionada atención.
Del modo y agrado
Fuerte es
la verdad, valiente la razón, poderosa la justicia; pero sin un buen modo todo se desluce,
así como con él todo se adelanta. Cualquiera falta suple, aun las de la razón; los mismos
yerros dora, las fealdades afeita, desmiente los desaires y todo lo disimula.
El saber las cosas y no
obrarlas, no es ser filósofo, sino gramático.
Arte para ser dichoso
Tiene la mentida Fortuna muchos quejosos y ningún agradecido. Llega este
descontento hasta las bestias, pero ¿a quién mejor? El más quejoso de todos es el más
simple. Íbase un burro quejando de corrillo en corrillo, y hallaba, no sólo compasión, pero
aplauso, especialmente en el vulgo, ante lo cual intervino la Fortuna: «Infeliz bruto, nunca vos fuerais tan desgraciado, si fuerais más avisado. Andad, y
procurad ser de hoy en adelante despierto como el León, prudente como el Elefante,
astuto como la Vulpeja y cauto como el Lobo. Disponed bien de los medios, y
conseguiréis vuestros intentos; y desengáñense todos los mortales, dijo alzando la voz,
que no hay más dicha ni más desdicha que prudencia o imprudencia».
Corona de la discreción
Llamola Séneca el único bien del hombre; Aristóteles, su
perfección; Salustio, blasón inmortal; Cicerón, causa de la dicha; Apuleyo, semejanza
de la divinidad; Sófocles, perpetua y constante riqueza; Eurípides, moneda escondida;
Sócrates, basa de la fortuna; Virgilio, hermosura del alma; Catón, fundamento de la
autoridad. Llevándola a ella sola, llevaba todo el bien Biante; Isócrates la tuvo por su
posesión; Menandro, por su escudo; y por su mejor aljaba, Horacio; Valerio Máximo no
la halló precio; Plauto la hizo premio de sí misma, y el plausible César la llamó fin de
las demás, y yo, en una palabra, la entereza».
Culta repartición de la vida de un discreto
Mide su vida el sabio como el que ha de vivir poco y mucho. La vida sin estancias
es camino largo sin mesones, pues ¡qué si se ha de pasar en compañía de Heráclito! La
misma naturaleza, atenta, proporcionó el vivir del hombre con el caminar del sol, las
estaciones del año con las de la vida, y los cuatro tiempos de aquél con las cuatro edades
de ésta.
Comienza la Primavera en la niñez alegre, tiernas flores en esperanzas frágiles.
Síguese el Estío caluroso y destemplado de la mocedad, de todas maneras peligroso, por
lo ardiente de la sangre y tempestuoso de las pasiones. Entra después el deseado Otoño
de la varonil edad, coronado de sazonados frutos, en dictámenes, en sentencias y en
aciertos.
Acaba con todo el Invierno helado de la vejez: cáense las hojas de los bríos,
blanquea la nieve de las canas, hiélanse los arroyos de las venas, todo se desnuda de
dientes y de cabellos, y tiembla la vida de su cercana muerte. De esta suerte alternó la
naturaleza las edades y los tiempos.
Importa mucho la prudente reflexión sobre las cosas, porque lo que de primera
instancia se pasó de vuelo, después se alcanza a la revista.
Hace noticiosos el ver, pero el contemplar hace sabios. Peregrinaron todos aquellos
antiguos filósofos discurriendo primero con los pies y con la vista, para discurrir
después con la inteligencia, con la cual fueron tan raros. Es corona de la discreción el
saber filosofar, sacando de todo, como solícita abeja, o la miel del gustoso provecho o la
cera para la luz del desengaño.
Baltasar Gracián.
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